jueves, 14 de mayo de 2009

Jazz, origen y evolución


Jazz



El Jazz. Origen y evolución


1. Introducción

Jazz, forma musical nacida hacia 1900 en Estados Unidos. Posee una historia definida y una evolución estilística específica. En su desarrollo ha tomado elementos de la música folclórica; a su vez, la música popular los ha tomado del jazz.

2. Características

Desde sus comienzos, el jazz se ha ramificado en muchos subestilos, lo que hace difícil la realización de una descripción única que se adapte a todos ellos con fiabilidad absoluta. Sin embargo, pueden hacerse algunas generalizaciones, teniendo en cuenta que en todos los casos hay excepciones.

Los intérpretes de jazz improvisan dentro de las convenciones del estilo que han elegido. Por lo general la improvisación se acompaña de una progresión de acordes de una canción popular o una composición original que se repiten. Los instrumentistas imitan los estilos vocales negros, incluso el uso de glisandos y portamentos (sonidos arrastrados de una nota a otra), las ligeras variaciones de tono (incluidas las llamadas blue notes, tonos de la escala del blues desafinados a la baja en un intervalo microtonal respecto a la afinación occidental), y los efectos sonoros, como gruñidos y gemidos.

La voluntad de crear un sonido personal de color tonal —con un sentido del ritmo y forma individual, y con un estilo propio de ejecución— ha llevado a los músicos a la utilización de ritmos que se caracterizan por una sincopación constante (los acentos aparecen en momentos inesperados del compás) y también por el swing, un pulso rítmico único del jazz que se manifiesta en las complejas relaciones entre notas largas y breves. Las partituras escritas, si existen, se usan tan sólo como guías de la estructura dentro de la cual se desarrolla la improvisación. La instrumentación típica comienza con una sección rítmica, formada por el piano, el contrabajo, la batería y una guitarra opcional, a la que se pueden añadir instrumentos de viento. En las big bands los vientos se agrupan en tres secciones: saxofones, trombones y trompetas.

Si bien hay excepciones en algunos subestilos, el jazz en general se basa en la adaptación de infinitas melodías a algunas progresiones de determinados acordes. El músico improvisa nuevas melodías que se ajustan a la progresión de los acordes, y éstos se repiten tantas veces como se desee a medida que se incorpora cada nuevo solista.

Si bien para la improvisación de jazz se usan piezas cuyas pautas formales son muy distintas, hay dos estructuras, en particular, que se usan con más frecuencia en sus temas. Una es la forma AABA de los estribillos de las canciones populares, que consta de 32 compases divididos en cuatro secciones de ocho compases cada una: la sección A, la repetición de la sección A, la sección B (el puente, que suele comenzar en una tonalidad nueva), y la repetición de la sección A. La segunda forma tiene hondas raíces en la música folclórica de la comunidad negra estadounidense, el blues de 12 compases. A diferencia de la forma de 32 compases en AABA, los blues tienen una progresión de acordes casi uniforme.

3. Los orígenes

El jazz hunde sus raíces en el eclecticismo musical de los afroamericanos. En esta tradición sobreviven huellas de la música del África occidental, de las formas musicales de la comunidad negra del Nuevo Mundo, de la música popular y clásica europea de los siglos XVIII y XIX y de formas musicales populares posteriores que han influido en la música negra o que son obras de compositores negros. Entre los rasgos africanos se encuentran los estilos vocales, que destacan por una gran libertad de coloración vocal, la tradición de la improvisación, las pautas de pregunta y respuesta, y la complejidad rítmica, tanto en la síncopa de líneas melódicas individuales como en los ritmos complejos que tocan los distintos miembros de un conjunto. Otras formas de música afroamericana son los cantos que acompañaban el trabajo, las nanas y, aunque posteriores, los cánticos espirituales y los blues.

La música europea ha aportado estilos y formas específicas: himnos, marchas, valses, cuadrillas y otras músicas de baile, de teatro, y de ópera italiana, así como elementos teóricos —en especial la armonía—, un vocabulario de acordes y la relación con la forma musical.

Entre los elementos negros de la música popular que han contribuido al desarrollo del jazz se incluyen la música de banjo de los minstrel shows (derivados de la música de banjo de los esclavos), los ritmos sincopados de influencia negra procedentes de la música latinoamericana (que se escuchaba en las ciudades sureñas de Estados Unidos), los estilos de pianola de los músicos de las tabernas del Medio Oeste, y las marchas e himnos interpretados por las bandas de metales de negros a finales del siglo XIX. En estos años surgió otro género que ejerció una poderosa influencia; se trataba del ragtime, música que combinaba muchos elementos, incluidos los ritmos sincopados (originarios de la música de banjo y otras fuentes negras) y los contrastes armónicos y las pautas formales de las marchas europeas. A partir de 1910 el director de orquesta W. C. Handy tomó otra forma, el blues, y la llevó más allá de su tradición precedente —estrictamente oral—, con la publicación de sus originales blues. En las manos de los músicos de jazz, sus blues encontraron en la década de 1920 a quien sería quizá su mejor intérprete: la cantante Bessie Smith, que grabó muchos de ellos.

La fusión de estas múltiples influencias en el jazz resulta difícil de reconstruir, dado que esto ocurrió antes de que el fonógrafo pudiera ofrecer testimonios fiables.

4. Historia

La mayor parte de la música primitiva de jazz se interpretaba en pequeñas bandas de marcha o la tocaban pianistas solistas. Aparte del ragtime y las marchas, el repertorio incluía himnos, espirituales y blues. Las bandas tocaban esta música, modificándola mediante síncopas y aceleraciones, en las fiestas campestres, bodas, desfiles y funerales.

Era típico que las bandas tocasen endechas de camino a los funerales, y marchas alegres al volver. Si bien el blues y el ragtime surgieron con independencia del jazz y continuaron coexistiendo con él, influyeron en su estilo y sus formas, y sirvieron de vehículo importante para la improvisación jazzística.

El jazz en Nueva Orleans

Con el inicio del siglo XX surgió el primer estilo de jazz documentado, cuyo centro estaba en la ciudad de Nueva Orleans, en el estado de Luisiana. En él la corneta o la trompeta llevaba el peso de la melodía, el clarinete tocaba floridas contramelodías y el trombón interpretaba sonidos rítmicos mientras hacía sonar las notas fundamentales de los acordes o una armonía simple. Detrás de este trío básico, la tuba o el contrabajo interpretaban la línea del bajo, y la batería el acompañamiento rítmico. La exuberancia y el volumen eran más importantes que la del cadeza: la improvisación se centraba en el sonido del conjunto.

Un músico de nombre Buddy Bolden parece haber sido el artífice de las primeras bandas de jazz, pero su música y su sonido se han perdido. Si bien se pueden percibir ciertas influencias del jazz en las pocas grabaciones primitivas en discos, la primera grabación de una banda de jazz hubo de esperar hasta 1917. Esta banda, un grupo de músicos blancos de Nueva Orleans, que se llamaba The Original Dixieland Jazz Band, tuvo un enorme éxito tanto en Estados Unidos como a nivel internacional (el término dixieland sería utilizado para definir más tarde al estilo Nueva Orleans interpretado por músicos blancos). Después aparecerían dos destacados grupos, uno blanco y otro negro: en 1922 los New Orleans Rhythm Kings y en 1923 la Creole Jazz Band, esta última liderada por el cornetista King Oliver. La serie de grabaciones realizadas por el grupo de Oliver son los registros más significativos del estilo de Nueva Orleans. Otros destacados músicos de esta ciudad fueron los trompetistas Bunk Johnson y Freddie Keppard, el saxofonista soprano Sidney Bechet, el percusionista Warren Baby Dodds, y el pianista y compositor Jelly Roll Morton. Sin embargo, el músico más influyente del estilo de Nueva Orleans fue el segundo trompeta de King Oliver, Louis Armstrong.

El impacto de Amstrong

Primer auténtico virtuoso de jazz, Armstrong fue un sorprendente improvisador, tanto en el plano técnico, como en el emocional e intelectual. Cambió el formato del jazz y puso al solista al frente de la orquesta. Los grupos con los que grabó, los Hot Five y los Hot Seven, demostraron que la improvisación podía ser mucho más que una simple ornamentación de la melodía; para ello creó nuevas variaciones basándose en los acordes de la melodía inicial. También creó escuela para todos los cantantes de jazz posteriores, no sólo en la manera de alterar las palabras y la melodía de las canciones, sino también al improvisar sin palabras, usando la voz como un instrumento (técnica denominada scat singing).

Chicago y la ciudad de Nueva York

Para el jazz, la década de 1920 fue una época de gran experimentación y numerosos descubrimientos. Muchos músicos de Nueva Orleans, incluido el mismo Armstrong, emigraron a Chicago; allí ejercieron su influencia sobre los intérpretes locales y estimularon la evolución de un estilo identificable, derivado del estilo Nueva Orleans pero acentuando la actuación de los solistas y añadiendo con frecuencia el saxofón a la orquestación. Este subestilo también se caracterizó por ritmos más tensos y texturas más complejas. Entre los instrumentistas que trabajaron en Chicago o que fueron influidos por el estilo Chicago se incluyen el trombón Jack Teagarden, el intérprete de banjo Eddie Condon, el batería Gene Krupa y el clarinetista Benny Goodman. En Chicago también trabajaba Bix Beiderbecke, cuyo lirismo como cornetista era el contrapunto del estilo trompetístico de Armstrong. Muchos de los músicos de Chicago se establecerían luego en la ciudad de Nueva York, otro centro importante de jazz en la década de 1920.

El piano de Jazz

Otro elemento importante en la evolución del jazz de la década de 1920 fue la música para piano. El distrito de Harlem, en la ciudad de Nueva York, se convirtió en el centro de un estilo muy técnico, basado en los potentes contratiempos creados por la mano izquierda del pianista, con improvisaciones muy extensas, y que se daría a conocer como stride piano. El maestro de esta escuela de principios de la década de 1920 fue James P. Johnson, cuyo alumno Fats Waller —vocalista y showman de talento— se convirtió en el intérprete más popular de este estilo.

En esta década también se desarrolló un segundo estilo pianístico llamado boogie-woogie. Se trataba de una forma de blues con bajos muy marcados que repite una y otra vez la mano izquierda, mientras la derecha alternaba diferentes ritmos. El boogie-woogie se hizo muy popular en las décadas de 1930 y 1940. Entre sus líderes se encuentran Meade Lux Lewis, Albert Ammons, Pete Johnson y Pine Top Smith.

El pianista más innovador de la década de 1920, de importancia comparable a la de Armstrong, fue Earl Fatha Hines, un virtuoso que había estudiado música en Chicago, y al que se consideraba poseedor de una imaginación exuberante e impredecible. Su estilo, combinado con el enfoque más suave de Waller, influyó en la mayoría de los pianistas de la generación siguiente, en especial en Teddy Wilson, que trabajaba con la banda de Goodman en la década de 1930, y en Art Tatum, que actuó sobre todo como solista y era admirado por su virtuosismo y calidad interpretativa.

La era de las Big bands

Durante la década de 1920 hubo grupos de jazz que comenzaron a tocar siguiendo el modelo de las bandas de baile de sociedad, formando las que se dieron en llamar big bands. Fueron tan populares en las décadas de 1930 y 1940 que este periodo se conoce como la era del swing. Uno de los aspectos más importantes en el nacimiento de la era del swing fue un cambio en el ritmo que suavizaba los compases en dos tiempos del estilo Nueva Orleans, utilizando un compás más fluido, de cuatro tiempos. Los músicos también

desarrollaron el uso de estructuras melódicas cortas, llamadas riffs, con pautas de pregunta y respuesta. Para facilitar dicho procedimiento las orquestas se dividieron en secciones instrumentales, cada una con sus propios riffs, dando la oportunidad a los músicos para que tocasen solos o improvisaciones extensas.

El desarrollo de las big bands como medio jazzístico se debió en gran parte a Duke Ellington y Fletcher Henderson. Henderson y su arreglista, Don Redman, contribuyeron a la introducción de las partituras en la música de jazz, aunque también intentaron captar la calidad improvisatoria que caracterizaba a la música de los conjuntos reducidos. Para la consecución de sus objetivos contaron con la colaboración de solistas muy dotados, como el saxofonista tenor Coleman Hawkins.

Ellington dirigió durante la década de 1920 una banda en el Cotton Club de Nueva York. Continuó dirigiendo su orquesta hasta su muerte en 1974, y compuso piezas de concierto, coloristas y experimentales, con una duración que podía ir de los tres minutos de “Koko” (1940) a la hora de Black, Brown and Beige (1943), así como los temas “Solitude” y “Sophisticated Lady”. La música de Ellington, más compleja que la de Henderson, hizo de su orquesta un conjunto conexionado, con solos escritos especialmente para instrumentos y músicos determinados. Otras bandas en la tradición de Ellington y Henderson fueron las lideradas por Jimmie Lunceford, Chick Webb y Cab Calloway.

Durante la década de 1930 se desarrolló en Kansas City un estilo diferente de jazz para big band, cuyo máximo exponente fue la banda de Count Basie. La banda de Basie es un reflejo del énfasis del suroeste estadounidense en la improvisación, a la vez que conserva pasajes escritos (o memorizados) relativamente cortos y simples. Los instrumentos de viento intercambiaban los riffs de conjunto, e interactuaban con grandes dosis de ritmo y pausas para acomodarse a los extensos solos instrumentales. El saxofonista tenor Lester Young tocaba sobre todo con una libertad rítmica que raramente se encontraba en las improvisaciones de los solistas de otras bandas. La delicadeza del tono de Young, sus melodías fluidas, a las que ocasionalmente dotaba de un toque vanguardista y de una especie de gorjeos (juego de voz en tonos agudos), abrirían un nuevo camino, como sucediera con la manera de tocar de Armstrong en la década de 1920.

Otras figuras que hicieron escuela a finales de la década de 1930 fueron el trompetista Roy Eldridge, el guitarrista Charlie Christian, el batería Kenny Clarke y el vibrafonista Lionel Hampton. Los cantantes de jazz de la década de 1930 utilizaron una forma de interpretar más flexible y estilizada. Ivie Anderson, Mildred Bailey, Ella Fitzgerald y, sobre todo, Billie Holiday fueron las figuras más destacadas.

La interacción con la música popular y la culta

Los esfuerzos pioneros de Armstrong, Ellington, Henderson y otros músicos hicieron que el jazz adquiriera una influencia dominante en la música estadounidense de las décadas de 1920 y 1930. Músicos tan populares como el director de banda Paul Whiteman utilizaron algunos de los recursos rítmicos y melódicos más llamativos del jazz, aunque con menor libertad y talento improvisatorio que el que caracterizaba la música de los principales intérpretes del género. En un intento de fusionar el jazz con la música ligera, la orquesta de Whiteman estrenó piezas sinfónicas de estilo jazzístico de compositores estadounidenses como George Gershwin. Más cerca de la tradición jazzística de la improvisación y del virtuosismo de los solos se encontraba la música de las bandas de Benny Goodman (que utilizó muchos arreglos de Henderson), Gene Krupa y Harry James.

Desde los días del ragtime, los compositores de jazz han admirado la música clásica. Varios músicos de la era del swing "jazzearon a los clásicos" en grabaciones como “Bach Goes to Town” (Benny Goodman) o “Ebony Rhapsody” (Ellington y otros). Por su parte, los autores de música clásica rindieron tributo al jazz en obras como Contrastes (1938, encargada por Goodman) del húngaro Béla Bartók y Ebony Concerto (1945, dirigido por la orquesta liderada por Woody Herman) del ruso Ígor Stravinski. Otros compositores, como el estadounidense Aaron Copland o el francés Darius Milhaud, homenajearon al jazz en sus obras.

La década de los 40 y la posguerra

El músico de jazz más influyente de la década de 1940 fue Charlie Parker, que se convirtió en el líder de un nuevo estilo conocido como bebop, rebop o bop. Al igual que Lester Young, Charlie Christian y otros solistas destacados, Parker tocaba con big bands. Sin embargo, durante la II Guerra Mundial la economía de guerra y los cambios en los gustos del público llevaron a la disolución de muchas de estas orquestas. Esta decadencia, en combinación con el estilo radicalmente nuevo del bebop, produjo una revolución en el mundo del jazz.

El bebop se basaba igualmente en la improvisación sobre una progresión de acordes, pero sus tempos eran más rápidos, las frases más largas y complejas, y la gama emocional más amplia, hasta incluir sensaciones menos agradables que las habituales hasta entonces. Los músicos de jazz tomaron mayor conciencia de sus capacidades expresivas como artistas e intentaron promocionar su arte mediante el añadido de vocalistas, danzas y comedia, tal como lo habían hecho sus predecesores.

En el centro de este proceso de transformación destacaba Parker, que podía hacer cualquier cosa con el saxofón, a cualquier velocidad y tonalidad. Creó bellas melodías relacionadas con los acordes subyacentes, pero de una manera muy elaborada. Su música poseía una variedad rítmica infinita. Los colaboradores frecuentes de Parker fueron el trompetista Dizzy Gillespie, conocido por su formidable velocidad y registro, y por su sugestivo sentido armónico, el pianista Earl Bud Powell y el batería Max Roach, ambos líderes por méritos propios.

También eran apreciados el pianista-compositor Thelonious Monk y el trompetista Fats Navarro. La cantante de jazz Sarah Vaughan estuvo

relacionada en los inicios de su carrera con los músicos de bop, sobre todo con Gillespie y Parker.

A finales de la década de 1940 hubo una explosión de experimentalismo en el jazz. Las big bands modernizadas llevaron al florecimiento de artistas de la talla de Gillespie y Stan Kenton, que trabajaban junto a pequeños grupos con músicos innovadores como el pianista Lennie Tristano. La mayoría de estos grupos extrajeron sus ideas de piezas contemporáneas firmadas por maestros como Bartók y Stravinski.

Los experimentos más importantes de mediados de siglo con un jazz influido por la música culta se dieron en las grabaciones de 1949-1950 realizadas por el inusual noneto que lideraba un alumno de Parker, el joven trompetista Miles Davis. Los arreglos escritos por Davis y por otros eran de sonoridad tranquila pero tímbrica y armónicamente muy complejos. Muchos grupos adoptaron ese estilo cool, sobre todo en la costa oeste. Refinado por músicos como los saxofonistas tenores Zoot Sims y Stan Getz, y el barítono Gerry Mulligan, el cool jazz tuvo su momento culminante en la década de 1950. En ese mismo periodo el pianista Dave Brubeck (que era un alumno de Milhaud), y el saxofonista alto Paul Desmond, alcanzaron la popularidad con una mezcla de música culta y jazz.

No obstante, la mayoría de los músicos, sobre todo en la costa oeste, continuaron acrecentando la tradición más caliente y estimulante del bebop. Entre las máximas figuras del hard bop —estilo heredero del bebop en la década de 1950— se encuentran el trompetista Clifford Brown, el batería Art Blakey y el saxofonista tenor Sonny Rollins, uno de los mayores talentos de su generación. Otra derivación del estilo de Parker sería el soul jazz, que tocaban el pianista Horace Silver, el saxo alto Cannonball Adderley y su hermano, el corneta Nat Adderley.

Final de la década de 1950. Las décadas de 1960 y 1970

Durante el tercer cuarto del siglo XX se crearon nuevas tendencias en el jazz. La década de 1960 rivalizó con el final de las décadas de 1920 y 1940 como uno de los periodos más fértiles de la historia del jazz.

El jazz modal

En 1955 Miles Davis organizó un quinteto que contaba en sus filas con el saxofonista tenor John Coltrane, cuyo enfoque contrastaba vivamente con las líneas melódicas de serenas sonoridades y expresivas de Davis. Coltrane vertía torrentes de notas con velocidad y pasión, explorando cada célula melódica, no importa cuán exótica fuera. Pero también tocaba baladas lentas con aplomo y serenidad. En sus solos revelaba un sentido excepcional de la forma y del tiempo. En 1958 apareció en un álbum legendario de Miles Davis, Kind of Blue. Junto con el pianista Bill Evans, Davis compuso para este álbum un grupo de piezas que pertenecen todas a la misma tonalidad, con un mismo acorde y modalidad mantenidos durante 16 compases cada vez —que justificó el nombre de jazz modal— lo que suponía gran libertad para el improvisador.

Coltrane, negándose a sí mismo, impulsó en principio la complejidad del bop hasta sus últimas consecuencias en “Giant Steps” (1959), para luego establecerse en el otro extremo, en el jazz modal. Este último estilo dominó su repertorio a partir de 1960, cuando grabó “My Favourite Things” usando un arreglo con final abierto donde cada solista permanecía en un mismo modo durante el tiempo deseado. El cuarteto de Coltrane incluía al pianista McCoy Tyner y al batería Elvin Jones, dos músicos que, a causa de sus cualidades musicales, fueron muy imitados.

Los movimientos de la tercera corriente y la vanguardia

Otro producto de la experimentación de finales de la década de 1950 fue el intento del compositor Gunther Schuller, junto con el pianista John Lewis y su Modern Jazz Quartet, de fusionar el jazz y la música clásica en una tercera corriente, uniendo músicos de los dos mundos en un repertorio que se nutría con técnicas de ambas músicas.

También ésos fueron los años de mayor actividad del compositor, bajista y líder de banda Charlie Mingus, que dotó a sus improvisaciones basadas en progresiones de acordes de la vehemencia más cruda y salvaje. Más controvertida aún sería la obra del saxofonista alto Ornette Coleman, cuyas improvisaciones, a veces casi atonales, suprimían las progresiones de acordes, aunque mantenían el constante swing rítmico característico del jazz. Si bien el sonido y la técnica áspera de Coleman resultaban incómodos para muchos críticos, otros reconocieron el ingenio, la sinceridad y el extraño sentido de la forma que caracterizaban sus solos. Inspiró a toda una escuela de jazz de vanguardia que floreció en las décadas de 1960 y 1970 y que incluía al Art Ensemble of Chicago, al clarinetista Jimmy Giuffre, al pianista Cecil Taylor e incluso a Coltrane, que se aventuró en la improvisación vanguardista en 1967 poco antes de su muerte.

El desarrollo del mainstream

Mientras tanto, la corriente principal del jazz, o mainstream, aunque incorporaba muchas de las ideas melódicas de Coltrane e incluso algunas piezas de jazz modal, continuó construyendo sus improvisaciones sobre las progresiones de acordes de las canciones populares. Las canciones brasileñas, en especial las del estilo de la bossa-nova, lograron incorporarse al repertorio de principios de la década de 1960. Sus ritmos latinos y sus refrescantes progresiones de acordes llamaron la atención de los músicos de jazz de varias generaciones, en especial de Stan Getz y el flautista Herbie Mann. Incluso después de la decadencia de la bossa nova, las sambas que provocaron su aparición siguieron en el repertorio del jazz, a la vez que muchos grupos enriquecieron sus percusiones con instrumentos caribeños. El trío que formó el pianista Bill Evans interpretaba las canciones populares con profundidad, y los músicos interactuaban de modo constante en lugar de limitarse a esperar su turno en los solos. Esta interacción se acentuó todavía más en la sección rítmica del quinteto de Davis a partir de 1963, cuando incluyó al batería Tony Williams, al bajista Ron Carter, al pianista Herbie Hancock y, más adelante, al singular saxofonista tenor Wayne Shorter.

Jazz de fusión

El jazz atravesó una crisis de público y ventas a finales de la década de 1960. Las audiencias juveniles estaban a favor de la música de soul y de rock, mientras que los aficionados adultos se sentían ajenos a las abstracciones y falta de emoción de gran parte del jazz moderno. Los músicos de jazz se dieron cuenta de que para volver a ganar al público debían extraer ideas de la música popular. Algunas de éstas provendrían del rock, pero la mayoría tendrían su origen en los ritmos de baile y las progresiones de acordes de músicos de soul como James Brown. Ciertos grupos añadieron también elementos musicales de otras culturas. Los ejemplos iniciales de este nuevo jazz de fusión están algo mezclados con otros subestilos, pero en 1970 Davis grabó Bitches Brew, un álbum de mucho éxito que combinaba ritmos soul e instrumentos electrónicos con un jazz sin compromisos y muy disonante. No debe por ello sorprender que los epígonos de Davis crearan algunos de los discos de fusión de mayor éxito de la década de 1970: Herbie Hancock, Wayne Shorter y el pianista austriaco Joe Zawinul (los dos últimos líderes del conjunto Weather Report), el guitarrista británico John McLaughlin y el brillante pianista Chick Corea con su grupo Return to Forever. Por su parte, los músicos de rock comenzaron a incorporar frases y solos de jazz sobre ritmos de rock. Entre estos grupos estaban Chase, Chicago y Blood, Sweat and Tears.

Durante este mismo periodo otro discípulo de Davis, el pianista iconoclasta Keith Jarrett, alcanzó el éxito comercial mezclando instrumentos electrónicos y estilos populares. Sus interpretaciones de estándares populares y temas originales con un cuarteto, así como sus improvisaciones solistas al teclado, lo convirtieron en el más importante pianista de jazz contemporáneo.

La década de los 80

A mediados de la década de 1980 los artistas de jazz utilizaban nuevamente una gran variedad de estilos para públicos distintos y diferentes audiencias, y había un renovado interés por el jazz serio (por oposición al de orientación pop). Uno de los interesados era el trompetista Wynton Marsalis, también aclamado por sus interpretaciones de música clásica. Si bien el jazz siguió siendo en esencia un feudo de los músicos estadounidenses, su público internacional floreció hasta el punto de que los músicos de otros países formaron un subgrupo cada vez más importante dentro del jazz en las décadas de 1970 y 1980; algunos de sus predecesores son el guitarrista belga Django Reinhardt y el violinista francés Stéphane Grappelli. En España han destacado sobre todo el pianista y compositor Tete Montoliu, y el saxo tenor y compositor Pedro Iturralde.


jueves, 30 de abril de 2009

Puccini

Giacomo Antonio Domenico Michele Secondo Maria Puccini, (22 de diciembre de 1858 - 29 de noviembre de 1924) fue un compositor italiano de ópera, considerado entre los más grandes, de fines del siglo XIX y principios del XX. Nació en Lucca, localidad toscana.

Es uno de los pocos compositores de ópera capaces de usar brillantemente las técnicas operísticas alemana e italiana. Se le considera el sucesor de Giuseppe Verdi. Algunas de sus melodías como "O mio babbino caro" de Gianni Schicchi y "Nessun Dorma" de Turandot forman parte hoy día de la cultura popular.

Su primera ópera fue Le Villi (1884) y su primer triunfo Manon Lescaut (1893). Además de doce óperas, Puccini escribió otras obras notables, como una Misa solemne, un Himno a Roma, un capricho sinfónico, dos preludios sinfónicos y tres minués para cuarteto de cuerda.


Nacido en una familia de músicos (los Puccini fueron durante generaciones maestros de cámara del Duomo (Catedral) de Lucca), después de haber perdido a su padre a la edad de cinco años, fue enviado a estudiar con su tío Fortunato Magi, que le consideró un alumno no particularmente dotado y sobre todo indisciplinado.

Más tarde consiguió el puesto de organista y maestro de coro en Lucca. La leyenda dice que la decisión de dedicarse al teatro musical le vino después de asistir en 1876 a una representación de Aida de Verdi en Pisa, a donde había llegado a lomo de una mula.

Corresponden a este periodo las primeras composiciones escritas, entre las que destacan una cantata (I figli d'Italia bella, 1877), un motete (Mottetto per San Paolino], 1877) y una Misa (1880).

En 1880, con la ayuda de un pariente y una beca, consiguió inscribirse en el Conservatorio de Milán para estudiar composición con Antonio Bazzini y Amilcare Ponchielli. En ese mismo año, a la edad de 21 años, compuso la Misa, que marca la culminación de la larga relación de su familia con la música religiosa. Aunque Puccini la llamó correctamente la Messa, una Misa, se la conoce popularmente como la Misa de Gloria.

Esta obra anticipa la carrera de Puccini como compositor de ópera, al mostrar atisbos de la capacidad dramática que más tarde liberaría en la escena, ya que las poderosas arias para tenor y bajos solistas son más operísticas de lo habitual en música religiosa. Además, la orquestación y la potencia dramática la comparan con la Misa de Réquiem de Verdi.

Mientras estudiaba en el Conservatorio, Puccini obtuvo un libreto de Ferdinando Fontana y participó en un concurso para realizar una ópera de un acto en 1882. Aunque no ganó el concurso, Le Villi se representó en 1884 en el Teatro dal Verme de Milán y llamó la atención de Giulio Ricordi, editor de música, que le comisionó una segunda ópera para estrenar en el Teatro de la Scala de Milán, pero Edgar (1889), que le costó cinco años de trabajo, no tuvo mucho éxito y en los decenios posteriores sufrió sucesivas modificaciones radicales sin llegar a entrar en el "repertorio".

Entre tanto, en 1884, Puccini había formado una familia, iniciando una convivencia que duró, con vicisitudes, toda la vida con Elvira Bonturi, mujer del farmacéutico de Lucca Narciso Gemignani. Elvira llevó consigo a su hija Fosca, y en 1886, nació Antonio, llamado Tonio, el único hijo del compositor.

Desde 1891 en adelante, Puccini pasa la mayor parte de su tiempo en Torre del Lago, una pequeña localidad a unos 20 kilómetros de Lucca situada entre el Mar Tirreno y el lago Massaciuccoli, al sur de Viareggio. Al principio vivía en una casa alquilada y pasaba mucho tiempo dedicado a la caza, aunque continuaba visitando Lucca regularmente. Sin embargo, en 1900 compró un terreno y construyó una casa al borde del lago. Puccini vivió en ella hasta 1921, cuando la contaminación del lago por los trabajos de extracción de turba le obligaron a trasladarse a Viareggio, un poco más al norte.

Después del semi paso en falso de Edgar, la tercera ópera – Manon Lescaut – fue un éxito extraordinario, quizás el mayor de la carrera de Puccini. Además, fue el inicio de la la colaboración con los libretistas Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. Illica y Giacosa escribieron después los libretos de las siguientes tres óperas de Puccini, las más famosas.

La primera, La Bohème (basada en la novela de Henri Murger Scènes de la vie de Bohème), es, quizás, su ópera más famosa. Entre las obras maestras del panorama operístico tardorromántico, La Bohème es un ejemplo de síntesis dramatúrgica, estructurada en cuatro "cuadros" .

La siguiente ópera, Tosca, representa la incursión de Puccini en el melodrama histórico. El tema, tomado de Victorien Sardou, puede recordar algunos estereotipos de la ópera verista, pero las soluciones musicales anticipan más bien, en particular en el segundo acto, el naciente expresionismo musical.

La tercera ópera es Madama Butterfly. Está basada en un drama de David Belasco y es la primera ópera exótica de Puccini. Su estreno en la Scala de Milán en 1904 fue un solemne fiasco, probablemente en parte orquestado por sus críticos. Sin embargo, después de algunas modificaciones, esta ópera obtuvo un pleno éxito que dura hasta hoy.

La colaboración con Illica y Giacosa fue ciertamente la más productiva de la carrera artística de Puccini. A Luigi Illica, dramaturgo y periodista, le correspondía la tarea de esbozar el fondo y definir la trama poco a poco, discutiéndola con Puccini, para acabar con un texto completo. A Giuseppe Giacosa, autor de comedias de éxito y profesor de literatura, le correspondía el delicado trabajo de poner en verso el texto, manteniendo tanto los aspectos literarios como los musicales, tarea que realizaba con gran paciencia y sensibilidad poética.

La última palabra la tenía siempre Puccini, al cual Giulio Ricordi le apodaba el Dogo, por el predominio que ejercía en el grupo. Ricordi contribuía también personalmente a la creación de los libretos, sugiriendo soluciones, de vez en cuando escribiendo versos y, sobre todo, mediando entre los libretistas y el músico en las ocasiones de las frecuentes controversias debidas a la costumbre de Puccini de revolucionar el hilo dramático durante la génesis de las óperas.

A partir de 1903 comenzaron los años más difíciles de la vida de Puccini. En ese año, el músico, apasionado de los automóviles, resulta gravemente herido en un accidente de coche y debe seguir una larga y penosa convalecencia.

En 1906, la muerte de Giacosa pone fin a la colaboración a tres que había producido las precedentes obras maestras. Todas las tentativas de colaboración solamente con Illica naufragaron, en particular en el proyecto de una Maria Antonietta.

En 1909, una nueva tragedia y un escándalo golpean profundamente al músico: su aya, Doria Manfredi, de 23 anos, objeto de los celos obsesivos de Elvira, se suicida envenenándose. Este drama agravó más tarde las relaciones el compositor y su esposa.

En 1912, muere también Giulio Ricordi, el editor al cual Puccini se sentía profundamente ligado y a quien consideraba un segundo padre.

En el aspecto artístico, la pasión por el exotismo (del cual nació Madama Butterfly) empujaba cada vez más al artista a afrontar el lenguaje y los estilos de otras tradiciones musicales: nacieron así, en 1910, La fanciulla del West (La chica del Oeste), un western de antes de que existiera este término; y en 1917, La rondine (La golondrina), concebida inicialmente como opereta y convertida finalmente en un híbrido singular entre este género y el de la ópera lírica. Esta crisis se manifestó en la gran cantidad de proyectos abortados, abandonados en un estado de trabajo avanzado (véase la lista del final). A fines del siglo XIX, Puccini intentó también, en varias ocasiones, colaborar con Gabriele D'Annunzio, pero sin llegar a acabar sus obras, quizá debido a que no congeniaban.


La última ópera, Turandot, quedó inconclusa, ya que Puccini murió el 29 de noviembre de 1924, en Bruselas, como consecuencia de complicaciones durante el tratamiento de un cáncer de garganta para el que había ido a tratarse allí y del que solamente su hijo conocía la gravedad real. Puccini era un fumador compulsivo.

Las últimas dos escenas de Turandot fueron acabadas por Franco Alfano, bajo la supervisión de Arturo Toscanini. La noche del estreno, el propio Toscanini, que dirigía la orquesta, interrumpió la interpretación donde el maestro había dejado la composición. En el día del estreno en La Scala, cuando muere Liu y el coro canta "Liù, bontà perdona! Liù, docezza, dormi! Oblia! Liù! Poesía!" Toscanini se volvió al público desde el podio dejando la batuta, y con voz queda y emocionada mientras lentamente se bajaba el telón, pronunció las siguientes palabras: "Aquí finaliza la ópera, porque en este lugar murió el Maestro". La versión que completó Alfano se presentó en la segunda noche. En 2001, vio la luz un nuevo final, compuesto por Luciano Berio y basado en el libreto y los esbozos de Puccini.

Basada en una fábula teatral de Carlo Gozzi y representada por primera vez en 1926, Turandot es la primera ópera pucciniana de ambientación fantástica, cuya acción —como se puede leer en la partitura— se desarrolla «en el tiempo de las fábulas». En esta ópera, el exotismo se convierte en la propia forma del drama: la China es así una suerte de reino de los sueños y de eros, con apariciones, fantasmas, voces y sonidos provenientes de la otra dimensión de fuera de la escena.

Puccini se entusiasmó rápidamente con el tema y con el personaje de la princesa Turandot, altiva y sanguinaria, pero tuvo dudas en el momento de poner la música al final, un insólito final feliz, sobre el cual trabajó un año entero sin conseguir acabarlo.


Figura de proa del mundo operístico italiano, Giacomo Puccini se alejó de la tendencia dominante en su época, la ópera verista.

Es difícil situar a Giacomo Puccini en el panorama internacional, ya que su música, por su contínua evolución artística, no tiene la tensión innovadora de muchos de los mayores compositores europeos de la época.

Puccini se dedicó de manera casi exclusiva a la música teatral y, al contrario de los maestros de la vanguardia novecentista, escribió siempre pensando en el público, cuidando las representaciones y siguiéndolas en las giras por el mundo.

Aunque creó solamente doce óperas (comprendidas las tres en un acto que componen el Tríptico) sus obras se han asentado en los repertorios de los teatros líricos de todo el mundo. Los ingredientes fundamentales de su teatro son la variedad, la rapidez, la síntesis, la profundidad psicológica y la abundancia de hallazgos escénicos.

El público, bien que a veces desorientado por las novedades de cada ópera, al final se ponía de su parte; por el contrario, la crítica musical, en particular la italiana, consideró durante mucho tiempo a Puccini con sospecha u hostilidad. Se le solía acusar en Italia a Puccini de comercial y se decía que su música no era ni italiana, ni rusa, ni alemana, ni francesa. No obstante expresaron su admiración por su trabajo contemporáneos como Stravinski, Schoenberg, Ravel o Webern.

El gran mérito de Puccini fue su inclinación ecléctica, asimilando y sintetizando con habilidad y rapidez lenguajes y culturas musicales diferentes. Para aproximarse a la personalidad artística de Puccini es preciso indagar en las relaciones que urdió con las diferentes culturas musicales y teatrales de su tiempo.


Eric Clapton


Eric Patrick Clapton Shaw (Ripley, Surrey, Inglaterra, 30 de marzo de 1945) es un guitarrista, cantante y compositor de rock y blues, conocido por su maestría con la guitarra eléctrica, en específico con su Stratocaster. Es conocido por el apodo de "Slowhand" (Mano lenta), desde su época en The Yardbirds. Clapton es miembro del Salón de la Fama del Rock por partida triple; por ser miembro de The Yardbirs, de Cream y por su carrera en solitario. A la vista de muchos críticos Clapton ha sido uno de los artistas más respetados e influyentes de todos los tiempos. Además, aparece en el puesto número 4 de la lista "Los 100 grandes guitarristas de todos los tiempos" de la revista Rolling Stone y en el puesto número 53 de su especial "Inmortales: Los 100 grandes artistas de todos los tiempos".

Su estilo musical ha sufrido múltiples cambios a lo largo de su carrera, pero sus raíces siempre han estado profundamente ligadas con el blues. Es reconocido como un innovador en varias etapas de su carrera, practicando el blues rock con John Mayall's Bluesbreakers y The Yardbirds, y el rock psicodélico con Cream, además de haber tocado estilos muy diversos en su etapa en solitario; Delta blues en su álbum Me and Mr. Johnson, pop en su canción "Change the World" o reggae en su versión del tema de Bob Marley ("I shot the Sheriff"). Posiblemente su mayor éxito fue la canción "Layla" de su época con Derek and the Dominos.


Eric Clapton nació en Ripley, Surrey, Inglaterra, como hijo de la pareja formada por Patricia Molly Clapton (7 de enero de 1929 - marzo de 1999), de 16 años, y Edward Walter Fryer (21 de marzo de 1920 - 1985), un piloto militar de Montreal, Quebec, Canadá de 25 años que por aquél entonces no estaban casados. Su padre se encontraba destinado en el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial y antes de que Eric naciera, regresó a Canadá junto a su esposa. El niño creció con su abuela, Rose, y su segundo marido Jack creyendo que eran sus padres, y que su madre era su hermana mayor. El apellido de sus abuelos era Clapp, de ahí la confusión en cuanto a su apellido, ya que Clapton es el apellido del primer esposo de su abuela Rose y abuelo materno de Eric (Reginald Cecil Clapton). Años después, su madre se casó con otro soldado canadiense (Frank MacDonald) y se mudó a Canadá, dejando a Eric a cargo de sus abuelos. Cuando Clapton contaba con 9 años de edad, averiguó la verdad cuando su madre y su hermanastro Brian regresaron a Inglaterra de visita. Esto supuso un punto de inflexión en su vida, haciéndole distanciarse de su familia y no aplicarse en el colegio. Su hermanastro, Brian, murió en un accidente de moto en 1974 a los 26 años. Clapton tiene otras dos hermanastras del segundo matrimonio de su madre; Cheryl (nacida en mayo de 1953) y Heather (nacida en septiembre de 1958).

Clapton creció siendo un niño callado, solitario, y en sus propias palabras, "un niño malo". Aun así Clapton es conocido por su sentido del humor. Eric se crió en un entorno musical, donde su abuela tocaba el piano y, tanto su tío como su madre, disfrutaban escuchando las Big Bands de la época. Su madre le contó en una ocasión al biógrafo oficial de Eric, Ray Coleman, que su padre era un músico de mucho talento, y que tocó en varias bandas de la zona de Surrey. Eric consiguió su primera guitarra a los 13 años, una guitarra acústica de la marca alemana Hoyer recibida por su cumpleaños, encontrándolo muy difícil y casi dándose por vencido. Aún a pesar de su frustración inicial, dedicó muchas horas a aprenderse los acordes y a emular la música de los artistas de blues que escuchaba en su magnetófono de casete.

Después de abandonar el colegio en 1961, Clapton estudió en Kingston College of Art, del que fue expulsado por no progresar lo suficiente en el resto de las áreas del arte, centrándose únicamente en la música. Por esta época Clapton comenzó a frecuentar la zona de Kingston en Richmond (Londres). A los 17 años se unió a su primera banda "The Roosters." Permaneció en este grupo de enero a agosto de 1963. En octubre de ese mismo año tocó en siete conciertos con Casey Jones and the Engineers. Antes de dedicarse de lleno al mundo de la música Clapton se ganaba la vida trabajando de obrero junto a su abuelo.

Clapton se unió a John Mayall & the Bluesbreakers en abril de 1965, renunciando apenas unos meses después, para marcharse a Grecia, a tocar con una banda inglesa llamada "The Glands", en la cual tocaba el piano un viejo amigo suyo, Ben Palmer, regresando a la banda de John Mayall en noviembre. Fue durante esta etapa donde se ganó el respeto unánime del circuito de clubes de Inglaterra. Aunque Clapton se ganó el reconocimiento mundial por su ejecución en el álbum Blues Breakers with Eric Clapton, éste álbum no se comercializó hasta después de su marcha definitiva de la banda. Habiendo cambiado su Fender Telecaster y su amplificador Vox AC30 por una guitarra Gibson Les Paul Standard y un amplificador Marshall, el sonido de Clapton inspiró un grafitti muy bien promocionado que rezaba: "Clapton is God" (Clapton es Dios). La frase fue pintada por un seguidor en una pared de la estación de Islington en el subterráneo de Londres en otoño de 1967. La pintada fue captada en una famosa fotografía, en la que aparece un perro orinando en esa misma pared.

Clapton abandonó los Bluesbreakers en julio de 1966, siendo sustituido por Peter Green, para formar la banda Cream, uno de los primeros supergrupos de la historia. También se le considera uno de los primeros power trios, con Jack Bruce ex-miembro de Manfred Mann, John Mayall & the Bluesbreakers y Graham Bond Organization como bajista, y Ginger Baker también ex-miembro de Graham Bond Organization como baterista. Antes de la creación de Cream, Clapton era prácticamente desconocido en los Estados Unidos, ya que abandonó The Yardbirds antes de que el sencillo "For Your Love" entrara en el Top Ten US, y aún no había tocado allí. En su época en Cream, Clapton empezó a evolucionar como cantante, compositor y guitarrista, aunque Jack Bruce era la voz predominante y el compositor de la gran mayoría de los temas junto con el letrista Pete Brown. Su primer concierto fue en el "Twisted Wheel" de Manchester en julio de 1966, antes de hacer su debut oficial con dos noches en el "National Jazz and Blues Festival" en Windsor. Parte de su fama legendaria se debe a sus jam sessions y solos de guitarras y batería en sus conciertos.

A principios de 1967, la hegemonía de Clapton como mejor guitarrista de Gran Bretaña entró en rivalidad con Jimi Hendrix, que estaba innovando en la manera de tocar la guitarra existente hasta entonces. Hendrix asistió al concierto de Cream en la Universidad de Westminster en Londres del 1 de octubre de 1966. Cuando Hendrix comenzó a tocar en la escena local muchos de los grandes artistas de Inglaterra asistían con gran expectación a sus conciertos, entre ellos Clapton, Pete Townshend, The Rolling Stones y The Beatles.

Clapton visitó por primera vez Estados Unidos con Cream. Fueron a Nueva York en marzo de 1967 para tocar nueve noches en el teatro RKO. Después, en mayo de ese mismo año, regresarían a Nueva York para grabar su álbum Disraeli Gears. El repertorio de la banda evolucionó de canciones comerciales como "I Feel Free" a largas "jams instrumentales" de blues como "Spoonfull". Estos temas mostraban la guitarra punzante de Clapton, mezclado con la potente voz y vibrante bajo de Jack Bruce, mientras la potente, polirítmica batería con influencias de jazz de Ginger Baker aseguraban a Cream como un power trio.

En 28 meses, Cream se había convertido en un éxito comercial, vendiendo millones de álbumes y tocando por toda Europa y Estados Unidos. Ellos redefinieron el papel instrumental dentro del rock, siendo de las primeras bandas en enfatizar el virtuosismo musical y las improvisaciones de corte jazzístico. Sus sencillos de éxito en los Estados Unidos incluyen "Sunshine of Your Love" (#5, 1968), "White Room" (#6, 1968) y "Crossroads" (#28, 1969) - versión en directo de la canción de Robert Johnson "Cross Road Blues." Aunque Cream fue uno de las grandes bandas de su época, y la adulación para con Clapton era constante, el supergrupo estaba destinado a tener una vida corta. Las legendarias diferencias entre Bruce y Baker y la creciente tensión entre los tres miembros de la banda finalmente acabarían con el grupo.

Después de la ruptura de Cream, Clapton vuelve a formar un supergrupo, Blind Faith (1969), compuesto por Ginger Baker, Steve Winwood proveniente de Traffic (disuelto en enero de 1969) y Ric Grech de la banda Family, cuya corta vida dejó un álbum y una gira de promoción del mismo. El supergrupo debutó ante 100.000 espectadores en Hyde Park, Londres, el 7 de junio de 1969, del cual Eric Clapton, conocido por su perfeccionismo, salió bastante defraudado por la calidad ofrecida. Después hicieron varios conciertos por Escandinavia y comenzaron una gira americana en julio. El álbum Blind Faith fue grabado en los estudios de grabación Olympic, bajo la producción de Jimmy Miller con tantas prisas que la cara B sólo consta de dos temas, siendo una de ellas una "jam" de 15 minutos llamada "Do What You Like". Llegó al número 1 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. La cubierta del álbum, que incluía una foto de una chica pre-adolescente semidesnuda creó polémica en Estados Unidos y fue sustituida por una fotografía de la banda. La banda se disolvió después de apenas siete meses de actividad.

En 2001, se edita Reptile que tuvo una relativamente buena acogida de la crítica. En 2002, Eric tocó en Party at the Palace, concierto con el que se celebraron los 50 años de reinado de la Reina Isabel II de Inglaterra, junto con otros artistas como Paul McCartney, Bryan Adams, Keith Airley, Atomic Kitten, Shirley Bassey, Tony Bennett, Blue, Emma Bunton, The Corrs, Joe Cocker, Phil Collins, Ray Cooper, Ray Davies, Dame Edna Everage, Tony Iommi, J'anna Jacoby, Elton John, Tom Jones, Ladysmith Black Mambazo, Annie Lennox, Ricky Martin, Ozzy Osbourne, Mark Andrew-Brydon, Brian May y Roger Taylor de Queen, Mis-teeq, Cliff Richard, S Club 7, Rod Stewart, Will Young, Brian Wilson, Steve Winwood, Tony Vincent o Hannah Jane Fox. En noviembre de ese mismo año organizó un concierto homenaje a George Harrison, quien había muerto el año anterior de cáncer. Junto a él tocaron Paul McCartney, Ringo Starr, Jeff Lynne, Tom Petty, Ravi Shankar, entre otros.

En marzo de 2004 publica un álbum de tributo al bluesman Robert Johnson, Me And Mr. Johnson, que incluye 14 versiones de los 29 temas que grabó el maestro del blues del Mississippi durante su breve carrera en los años 30.

En mayo de 2005, se produce la reunión de Cream para una serie de conciertos en el Royal Albert Hall de Londres. Las grabaciones resultantes se lanzaron en CD y DVD. Después hicieron un concierto en el Madison Square Garden de Nueva York. El 30 de agosto sale al mercado Back Home, con material totalmente nuevo. Para la gira de este álbum contaría con la ayuda de Derek Trucks y Doyle Bramhall II, siendo Trucks el tercer componente de The Allman Brothers en tocar en la banda de Clapton, mientras que el segundo fue Chuck Leavell, que anteriormente había colaborado en Unplugged y en 24 Nights.

El 20 de mayo de 2006 Clapton hizo una actuación con Roger Taylor (Queen) y Roger Waters (Pink Floyd) en el Castillo Highclere. También hizo una aparición en un concierto de Bob Dylan en Columbus , Ohio. El 7 de noviembre de 2006 se edita un álbum llamado The Road to Escondido conjuntamente con J.J. Cale.

En la primavera de 2009 saldrá a la venta un set de dos CD y dos DVD de tres conciertos con Steve Winwood en el Madison Square Garden.

El mesías (Händel)


El Mesías es la obra más conocida de Georg Friedrich Händel, aunque no debe ser considerada como característica, ya que ocupa un lugar único dentro de la extraordinaria colección de oratorios handelianos. Mientras en los demás oratorios de Händel puede reconocerse una marcada influencia italiana, la música del Mesías se arraiga en las antiguas pasiones y cantatas alemanas.

La obra se compuso en Londres, en 1741, con una extraordinaria rapidez (tres semanas). La costumbre vincula esta obra a la Navidad, pero no hay que olvidar que este oratorio no sólo trata del nacimiento de Jesús, sino de toda su vida. Unos meses después de ser compuesta, la obra se estrenó en Irlanda, durante un viaje de Händel, pero el gran estreno no llegó hasta 1742, en el New Music Hall de Dublín para un concierto benéfico.

Fue el libretista Charles Jennens quien compuso el texto de la oratoria, formado tan solo por fragmentos bíblicos. Jennens presentó la obra como si fuese una ópera, dividiéndola en tres actos subdivididos en escenas.

La primera parte tiene por tema el Adviento y la Navidad. Se anuncia la venida de Cristo, por lo que nos encontramos con algunos momentos de exaltación marcados de una gran intensidad expresiva.

La segunda parte ilustra la Pasión, la Resurrección y la Ascensión finalizando con el famoso "Hallelujah". Así pues, la segunda parte, que había empezado en el dolor y la tristeza de la Pasión, se llena de júbilo con el "Hallelujah" arropado por el coro, trompetas y timbales. En la tercera, se relata la victoria de Cristo ante la muerte, el juicio final y la palabra "Amen", que corona la obra.

Exceptuando la "Sinfonía" inicial, a modo de obertura o introducción, y la "Pifa", que celebra el nacimiento de Cristo, ambas para orquesta, la obra es una sucesión de arias con algún arioso y algún duetto, recitativos y coros.

Se puede decir que la oratoria de Händel aun siendo sencilla, destaca por su monumentalidad en cuanto a duración y proporciones sonoras.

La mayor parte del libreto procede del Antiguo Testamento. La primera sección se basa en el Libro de Isaías, el cual profetiza la venida del Mesías. Hay algunas citas de los Evangelios, que están al final de la primera sección y al principio de la segunda. Se refieren al episodio de la Anunciación del Ángel a los pastores narrado en el Evangelio de San Lucas, dos enigmáticas citas del Evangelio de San Mateo y una del Evangelio de San Juan: "Contemplad el cordero de Dios". El resto de la segunda sección se compone de las profecías de Isaías y citas de los evangelistas. La tercera sección incluye una cita de Job: "Yo sé que mi redentor vive", y el resto proviene principalmente de la Primera Carta a los Corintios de San Pablo. Es interesante la interpolación de coros del Apocalipsis. El conocido coro Aleluya al final de la parte II y los coros finales ("Digno es el cordero que fue asesinado" y Amén), ambos tomados del Apocalipsis.

La flauta mágica (Mozart)


Mozart nace en Salzburgo en 1756, hijo del compositor Leopold Mozart, (1719-1787) será éste quien le enseñe los primeros pasos en la música y quien lo exhiba por todas las cortes europeas, buscándole un puesto importante en el que desarrollar su labor, amén de poder obtener beneficios económicos para él mismo. Una obsesión de un hombre de mentalidad barroca que veía en el futuro de un músico el trabajo al lado de un príncipe.

Este recorrido europeo por todas sus cortes, motivó que el joven Mozart fuese asimilando toda la música con la que se encontraba (Viena 1763; París, Londres, Holanda y Suiza en 1766; Italia de 1769 a 1771, estando en Bolonia, Florencia, Pisa, Roma...) terminado este periplo decide establecerse en su ciudad natal y trabajar allí, pero su juventud le impide alcanzar puestos relevantes y sus grandes conocimientos hacen que no encaje como un aprendiz. Motivos por los cuales decide trasladarse por las cortes europeas en busca de mayor fortuna, hasta que es llamado por el arzobispo de Salzburgo para que entre a trabajar para él.

La muerte de su madre, las precarias relaciones paternas, el menosprecio de la aristocracia por su labor (dentro de una concepción barroca, el compositor no era sino otro tipo de sirviente especializado) y la autoridad del arzobispo-príncipe de Salzburgo Colloredo, para quien trabajaba y con quien no acaba de congeniar, motivó que Mozart se marchase definitivamente a Viena en 1781. Allí comenzará a dar clases y a componer para varios nobles en espera de poder alcanzar un puesto en la corte. Estas composiciones abarcarán varios géneros, por un lado la música de cámara, componiendo 6 cuartetos (entre 1780 y 1782) en donde podemos observar una inclinación por la escritura fugada; por otro, al estar trabajando para el barón Swieten, admirador de la música de otras épocas, realizará una serie de “arreglos” de algunas obras de Haendel o de Bach entre otros, con el fin de adecuarlas al gusto de la época, circunstancia que no tuvo el éxito esperado ya que sus contemporáneos no solían apreciar el arte del pasado. También compondrá conciertos para piano, dado el gusto del público vienés por este instrumento. En ellos, Mozart ampliará el concepto de concierto, creando el estilo clásico al utilizar un contraste de tonalidades y materiales temáticos en forma de sonata, técnica que ya aplicaron con anterioridad Johann Christian Bach y Haydn, pero que sólo en Mozart se alcanza un equilibrio de elementos satisfactorio. El último de los grandes géneros que abordará el compositor, será la ópera, también en ella aportará sus innovaciones, sobre todo en la cómica dando una nueva humanidad, profundidad y sentimiento. En este sentido, se aleja de las italianas de esta misma época, introduciendo innovaciones como la fusión entre ópera seria y ópera cómica



DATOS TÉCNICOS DE LA OBRA:

Título: La flauta mágica (Die Zauberflöte)

Género: Ópera en dos actos (Singspiel)

Estilo: Clasicismo musical

Compositor: Wolfgang Amadeus Mozart

Año de composición: 1791

Lugar del primer estreno: Theater auf der Wieden (Viena).

Fecha del primer estreno : 30 de septiembre de 1791

Libreto: Obra de Emanuel Schikaneder, basado en Lulú, oder die Zauberflöte de A. J. Liebeskind y en Sethos de Jean Terrasson

Estreno en España: Liceo de Barcelona, 15 de enero de 1925

Idioma: Alemán

Numeración en el catálogo: KV.62C



ARGUMENTO DE LA OBRA: El príncipe Tamino es perseguido por una serpiente gigante, se adentra en el bosque tratando de huir, pero ha entrado en el reino de la reina de la Noche sin saberlo. Allí llegará a un acuerdo con la reina tendente a conseguir la mano de su hija a cambio de que la libere del secuestro en la que la tiene sometida Sarastro. Tamino, acompañado del pajarero se dispondrá a salvar a su amada, sin embargo una vez llegado al reino de Sarastro, se da cuenta que la realidad es otra y decide quedarse allí al lado de su amada y lejos de la reina. Para quedarse y pertenecer al templo de los sabios, habrá de pasar una serie de pruebas que logrará superar. Finalmente los dos amantes se unirán para siempre mientras que su malvada madre será derrotada definitivamente.



CARACTERÍSTICAS DE LA ÓPERA LA FLAUTA MÁGICA:

La flauta mágica, fue la última ópera de Mozart. Encargada por su amigo Emanuel Schikaneder, un masón como lo fue el compositor.

Tal vez sea por este motivo por el que se pueden rastrear algunos elementos de la logia dentro de la obra. Elementos que en líneas generales son claros, aunque si bien algunos críticos o musicólogos han tratado ir más allá y encontrar significados ocultos dentro de la obra. Sea como fuere y sin tratar de realizar en estos momentos un estudio completo sobre la masonería en esta ópera, lo cierto es que elementos como la “búsqueda” del conocimiento, conocimiento que se encuentra oculto y al que ha de accederse por medio de una serie de pruebas que han de pasarse es sin duda pare de los ritos de iniciación masónicos que prueben el templo del candidato y que le hagan merecedor de lo que se ha propuesto alcanzar. De la misma manera que la alusión al silencio impuesto en la prueba nos indica el secretismo de todos estos rituales o la alusión al cambio de roles maniqueos entre “buenos y malos” De tal forma que si en un principio se podía intuir la existencia de un malvado personaje que había raptado a una princesa (tema manido en las óperas barrocas), en el trascurso de la acción nos percatamos de que Sarastro (sobre el que pesan una serie de rumores) es el “bueno” mientras que la reina es la malvada. Situación extrapolable a la masonería y su consideración en la sociedad, de la que si bien existen un sinfín de rumores que la satanizan, un acercamiento a ella nos conduciría a la verdad, en opinión del compositor. Otros elementos como la cita egipcia, el desarrollo del número tres tanto en la acción como en los compases, o las diversas relaciones entre los personajes, nos vuelven a recordar sus múltiples significados esotéricos.




Nelly furtado - Say it right